Fiestas y tradiciones en Oviedo

Las Fiestas de San Mateo

Si hay algo que identifica a las fiestas y tradiciones de Oviedo, como ocurre en el resto de Asturias, es su marcado carácter tradicional y el folclore que las impregnan, siendo una de las festividades más importantes de la ciudad la de San Mateo.

Como ocurre en muchísimos casos de nuestra geografía, las fiestas patronales no son las más reverenciadas por sus ciudadanos, y, en Oviedo, no podían ser menos, ya que el patron de la ciudad es San Salvador, pero la festividad más importante es la de San Mateo.

Si la gran parte de las fiestas más sonadas en nuestro país tienen lugar durante el verano o al principio de éste, en Oviedo, en cambio, las fiestas más importantes de la ciudad tienen lugar al final del verano, el 21 de septiembre.

Efectivamente, las Fiestas de San Mateo de Oviedo tienen lugar el 21 de septiembre, aunque la proximidad a las mismas ya es excusa suficiente para los ovetenses para poner en marcha sus propias celebraciones antes de la fecha oficial de la festividad de San Mateo, por lo que el programa festivo de San Mateo se desarrolla más allá del 21 de septiembre.

Efectivamente las Fiestas de San Mateo desbordan al propio día 21 de septiembre, comenzando las celebraciones días antes de la fecha señalada para la “Perdonanza de San Mateo”, celebración religiosa que hunde sus raíces en el siglo IX, cuando comenzó la veneración de las reliquias del Arca Santa para las que Alfonso II, el Rey Casto, construyó la Cámara Santa, lo que nos indica el importante origen histórico de estas fiestas que fueron y son un evento central para los Peregrinos del Camino de Santiago, quienes se acercaban y se acercan a Oviedo para vivir el Jubileo de la Santa Cruz y gozar así de indulgencia plenaria entre los días 14 y 21 de septiembre, fechas que con el pasar de los siglos han quedado marcadas en el calendario como programa de la festividad de San Mateo.

De esa forma, el programa de San Mateo comienza el viernes anterior al día 21 de septiembre, con el Pregón de las Fiestas a cargo siempre de alguna celebridad de la ciudad de Oviedo, siendo aderezo imprescindible en el mismo la imposición de las bandas a las Reinas y Damas de la fiesta, así como la apertura oficial de los “chiringuitos” que inundan las calles de Oviedo llevando la fiesta a cada rincón de la ciudad durante todo el día y, especialmente, durante toda la noche.

A partir del Pregón se inicia una vorágine de fiestas, conciertos de música moderna, con grupos nacionales e internacionales, y, por supuesto, una muestra folclórica asturiana de las que ya quedan pocas en España, mostrándonos orgullosos los ovetenses que sus tradiciones son inseparables de su forma de ser, de pensar y, por supuesto, de divertirse y pasárselo bien. Así, los multitudinarios conciertos de rock y pop (que se desarrollan en las Pistas de San Lázaro), folk, flamenco, jazz y de música alternativa (de entrada libre en la Plaza de la Catedral), comparten programa con los bailes más típicos del folclore asturiano, sin olvidar el importantísimo papel que ocupan las manifestaciones líricas como la ópera y los conciertos de música clásica que tienen como escenario principal el Tetro Campoamor.

Pero las Fiestas de San Mateo tiene un día clave en su programa: el 19 de septiembre. Este día se celebra el “Día de América en Asturias”, festividad declarada de Interés Turístico Nacional y durante la que se desarrolla un impresionante desfile por las calles de Oviedo en honor del emigrante asturiano o “indiano”, emigración que tuvo lugar fundamentalmente a América, de ahí el nombre de la celebración, en la cual no sólo se encuentran representadas las imprescindibles gaitas y grupos de gaiteros ataviados con el traje típico, sino también lo más granado de la música latinoamericana, desfilando al unísono carrozas de gaiteros y grupos folclóricos latinoamericanos, lo que supone una explosión de sonido, ritmo y color que da vida durante la mañana del día 19 de septiembre a las calles de Oviedo.

Y la previa al día grande de San Mateo, tiene lugar la noche del 20 de septiembre, cuando se da paso al colorido de los fuegos artificiales que tienen lugar en el Parque de Invierno de la ciudad, marcándose con el estruendo y la luz de las carcasas de pólvora iluminando la noche ovetense la llegada del día más importante de las Fiestas de San Mateo.

Es, efectivamente el día 21 de septiembre cuando las Fiestas de San Mateo adquieren todo su significado, marcando un antes y un después en la jarana y en el “descontrol” de los días anteriores. Efectivamente, el día 21 de septiembre, con la llegada del Santo, las Fiestas de San Mateo viven un cambio importante, pasándose de unas fiestas en las que el ruido, el colorido y el bullicio marcan la pauta, a unas fiestas más tradicionales y recogidas en las que la religiosidad y el folclore toman las calles de Oviedo.

Marcan el inicio de las celebraciones en honor del Santo del día 21 el “Reparto del Vino y el Bollo”, que tiene lugar por la mañana en la Plaza de España, así como la Misa mayor de San Mateo en la Catedral, dos actos fundamentales que ya nos indican que la tradición de siglos reclama su lugar en las Fiestas de San Mateo, tradición que se quedará hasta el final de las mismas y que culminará el domingo siguiente al día 21 con la tradicional “Romería del Cristo de las Cadenas”, en la cual se celebra una misa campera tras la que da un pequeño concierto la Banda de Música “Ciudad de Oviedo”.

Las Fiestas de San Mateo, por tanto, presentan dos etapas que satisfacen plenamente el perfil de cada viajero: una primera etapa para los más jóvenes y los amantes de la fiesta sin cuartel, con los “Conciertos de San Mateo”, los “chiringuitos”, la sidra y los ríos de gente joven por las calles de Oviedo día y noche; y una segunda etapa más tradicional, con las manifestaciones folclóricas que mejor identifican a la ciudad, las celebraciones cívicas y religiosas, las corridas de toros, los conciertos de música clásica y las manifestaciones operísticas, y, cómo no, los conciertos de música melódica para los más amantes de este género.

Sin duda alguna, las Fiestas de San Mateo te van a encantar, ya que, ante todo, son una manifestación del sentir del pueblo de Oviedo, unas fiestas abiertas y que invitan al visitante a disfrutarlas.

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Pero las Fiestas de San Mateo no son el único momento del año en el que los ovetenses salen a las calles para disfrutar de la fiesta y las celebraciones. Siempre se ha dicho que en el norte de España sus habitantes son más fríos y menos dados a las celebraciones; visitar Oviedo en cualquier época del año te demostrará que no es más que un tópico, y buena muestra de ello son los Carnavales de Oviedo.

Efectivamente, Oviedo se llena de color durante la época del carnaval, con un eminente carácter popular, como ocurre siempre con estas celebraciones. Grupos de teatro, talleres y concursos de disfraces, el “Carnaval de Adultos”, el tradicional “Pasacalles” o el “Gran Entierro de la Sardina”, son algunos de los eventos que te mostrarán una ciudad de Oviedo participativa y con ganas de divertirse.

La Feria de la Ascensión es otra de las fechas importantes en el calendario festivo de Oviedo, homenaje a los hombres y mujeres del campo asturiano y a sus productos típicos.

La Feria de la Ascensión tiene lugar el 15 de mayo, presentando diversos escenarios indispensables en la ciudad de Oviedo en el que las muestras folclóricas y tradicionales tienen su lugar de honor, como es el caso de “La Losa” (donde los artesanos muestran sus creaciones artísticas más tradicionales) o la Plaza de la Catedral (donde tiene lugar el “Mercau Astur”, una congregación de comerciantes y mercaderes que muestran y venden los productos más típicos de la gastronomía asturiana), así como la “Feria Ganadera” del Ferial de Llanera (allí se puede comprobar la belleza y riqueza de la ganadería asturiana).

La Feria de la Ascensión es, sobre todo, tradición y artesanía, en la que resulta indispensable el “Festival Folclórico” que recorre ese día las calles de Oviedo, con más de un millar de gaiteros y danzantes típicos que hacen gala del orgullo de ser asturiano y de su tradición.

Viajar a Oviedo es una opción perfecta en cualquier época del año, pero si coincide con alguna de las celebraciones que te hemos señalado, será, desde luego, una escapada ideal, en la que disfrutarás de una ciudad llena de encantos y tradición en su máximo esplendor.